Alejandro Cobo: «No hay que dejar de formarse»

Alejandro Cobo

¡Hola a todos! ¿Qué tal? Después de un mes bastante ajetreado, por fin vuelvo al blog con una entrevista a un compañero, tanto de clase como de profesión, que está empezando a hacer sus primeros pinitos en el mundo de la traducción audiovisual, poco después de haber finalizado la carrera. Alejandro Cobo se graduó en Traducción e Interpretación por la Universidad de Córdoba este pasado año, y ya ha trabajado con varias empresas potentes en el ámbito audiovisual. ¡Vamos a ver qué nos cuenta!

  • Hola, Alejandro. Cuéntanos en resumen quién eres, cuáles son tus aficiones…

¡Hola! Antes de empezar, quería decir que es un honor que hayas pensado en mí para esta entrevista. Me llamo Alejandro Cobo Calero, y según mi currículum y mi perfil de LinkedIn, soy traductor audiovisual y literario de inglés y francés a español. Hace escasos cinco meses me gradué en Traducción e Interpretación por la Universidad de Córdoba y ahora curso a distancia el Máster en Traducción Audiovisual: Localización, Subtitulación y Doblaje desde Madrid, impartido por el ISTRAD (Instituto Superior de Estudios Lingüísticos y Traducción) y organizado por la Universidad de Cádiz.

Como podrás imaginar, lo que más me gusta en la vida es el cine. Desde que era muy pequeño, esos personajes que salían en mi antigua televisión de tubo me fascinaban. Me pasaba horas y horas delante de aquella pantalla, maravillado. Como anécdota, te puedo decir que mis familiares se quedaban anonadados siempre que venían a mi casa, ya que no era muy común encontrarse a un crío de cinco años viendo películas como Titanic y, lo que es peor, repitiendo todos y cada uno de los diálogos de Leonardo DiCaprio y Kate Winslet. Pero oye, no hay de qué preocuparse, tampoco podía parar de ver Toy Story ni El Rey León, y también me sabía de memoria los diálogos de estas. También me gusta mucho la literatura, la música y, cómo no, viajar, algo que hago siempre que puedo.

  • ¿Cómo te entró el gusanillo de la traducción, y en concreto del subtitulado?

Aunque no es así en todos los aspectos, creo que siempre he sido una persona bastante madura en cuanto a los estudios. Ya en 3º y 4º de ESO me di cuenta de que el inglés era uno de mis fuertes, así que pensé que algún día podría llegar a ser profesor de inglés. Ya casi en bachillerato, descubrí la existencia de una carrera llamada «Traducción e Interpretación», así que investigué un poco y vi que era la carrera perfecta para mí: estaba relacionada con los idiomas, pero no con la docencia (la idea de ser profesor me aterrorizaba porque, en realidad, siempre he sido bastante tímido).

Una vez en la carrera, era de esperar que la traducción audiovisual fuese uno de mis fuertes. Y así fue. Durante el cuarto curso pude comprobar de primera mano que la audiovisual era la modalidad que más me gustaba, con diferencia. Desde entonces, me es imposible ver películas como una persona normal: si las veo dobladas identifico a muchísimos actores de doblaje, valoro el doblaje de la película y, evidentemente, la traducción; de hecho, en muchas escenas me paro a pensar: «¿qué habrán dicho en la versión original para que lo hayan traducido así?», y cuando las veo subtituladas me fijo más en si se han aplicado correctamente los protocolos de subtitulación que en el propio contenido de la película.

  • ¿Cómo surgió tu primera oportunidad laboral?

Cuando acabé la carrera, tuve la oportunidad de cursar dos periodos de prácticas: primero en Tatutrad, una importante empresa de traducción de Sevilla, donde aprendí muchísimo y pude ver cómo trabajan los traductores en plantilla; y después en SDI Media, uno de los estudios de doblaje más grandes de España. Obviamente, allí pude centrarme más en la traducción audiovisual; mi trabajo consistía en realizar revisiones lingüísticas de traducciones para doblaje, es decir, yo revisaba la traducción del guion de una película antes de que entrara a sala para doblarse, por lo que podía proponer cambios y mejorar algunas partes. También pude traducir algunas cosillas para voiceover y subtitular los extras de una serie.

Gracias a estas prácticas pude mejorar notablemente mi currículum, por lo que poco después leí en Twitter que una empresa estadounidense, Sub-Techs, estaba ampliando su base de datos de subtituladores, de modo que me puse en contacto con ellos, me hicieron una prueba de traducción y la pasé. De esto hace poco más de un mes, así que como ves llevo poco tiempo en el mercado laboral, pero la ilusión que tengo es tremenda, claro. Dentro de poco voy a hacer alguna que otra prueba para estudios de doblaje, que son, al fin y al cabo, los que nos suelen dar más trabajo a los traductores audiovisuales.

  • Si se puede contar, ¿en qué estás trabajando ahora mismo?

Algo puedo contar. Estoy traduciendo los subtítulos de una temporada de una serie antigua, pero bastante conocida. Es el primer encargo de traducción que me asignan y más entusiasmado no puedo estar.

  • ¿Cuál es el software que utilizas más frecuentemente?

En cuanto al subtitulado, suelo trabajar con Aegisub y Subtitle Workshop, que son dos programas gratuitos y bastante completos. He de decir que durante mi estancia en SDI Media trabajé con algún que otro programa de pago y la diferencia es abismal, pero de momento no tengo pensado adquirir ninguno.

Para la traducción para doblaje o voiceover lo más común es trabajar con Microsoft Office, especialmente con la herramienta Excel. Aun así, no quiero dejar de recomendar la aplicación AV Editor que creó Rafael López, autor del blog jugandoatraducir.com.

  • ¿Ves series o películas habitualmente aparte de las que tienes que subtitular?

Por supuesto. No quiero que suene a excusa para ver pelis y series, pero creo que es parte de mi trabajo. La intertextualidad está muy presente en el mundo del cine y de las series. Sin ir más lejos, en la serie que estoy subtitulando ahora mismo, ya me han salido unas cuantas referencias a películas de Jack Nicholson y también a la película El Padrino. Cuanta más cultura tenga un traductor, mejor; cuantas más películas y series haya visto un traductor audiovisual, mejor.

  • ¿Cuál es la faceta que más te gusta de la vida traductoril?

Como autónomo que soy por fin, ya puedo decir que lo que más me gusta es trabajar en casa. Te puedes organizar como quieras. Yo, por ejemplo, soy una persona que trasnocha bastante, así que prefiero levantarme tarde pero luego quedarme trabajando hasta altas horas de la madrugada. No es por nada, pero rindo mejor así.

Evidentemente, también me gusta el poder estar en contacto todo el día con los idiomas y, en mi caso, con películas y series. No hay mejor sensación que resolver un juego de palabras al que le has estado dando vueltas todo el día.  

  • ¿Qué consejo darías a todo aquel que quiera iniciarse en el mundo del subtitulado?

Pues, sobre todo, que no deje de formarse. Mi intención es no parar nunca: después de la carrera, estoy con el máster y cuando me lo pueda permitir pienso dar algún curso de traducción audiovisual, como los de Traduversia o Trágora Formación.

Muy importante también es la visibilidad. Hay que darse a conocer: Twitter, LinkedIn, ProZ… Cuantos más perfiles, mejor. Y una página web como esta ayuda muchísimo, por supuesto. ¡Espero poder contar pronto con la mía!

  • ¡Muchísimas gracias por contestar!

¡Gracias a ti por la entrevista, Juan Pedro! Ha sido un placer. Dejo aquí mi Twitter por si alguien tiene alguna otra pregunta: @AlejandroCobo_.


¡Esto es todo! Espero que os haya resultado interesante la entrevista; probablemente volveremos con más 😉

¡Un saludo! ¡No te olvides de seguirme en Twitter y LinkedIn!

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